A finales de enero de 1986 una conjunción de diferentes fenómenos meterológicos provocaron una de las nevadas más recordadas de la segunda mitad del siglo XX. En Malla, un diminuto pueblo agrícola del interior catalán, el grosor de la nieve llegó a los 70 centímetros. La excepcionalidad del temporal dejó aislados y sin luz a la gente del pueblo, que quedaron siete días y seis noches encerrados en la oscuridad de sus casas. Nueve meses mas tarde, en una de estas casas, nacía yo.

Si esta biografía no es de tu interés, puedes proceder a redactar tu reclamación Aquí. Si quieres que hablemos de nuestro futuro y no de mi pasado, escríbeme y proponme cosas nuevas aquí -> hola@olgacapdevila.com